LEOPOLDO JULIAN GUTIERREZ 
DEFENDIENDO EL ESPIRITU DEL RUGBY

Leopoldo Julián Gutiérrez, destacado dirigente del rugby argentino y comerciante en el rubro de la papelería comercial, falleció un lunes 6 de abril a los 80 años.

Gutiérrez nació el 18 de noviembre de 1917 y desde su adolescencia comenzó a jugar Rugby en el Club Banco de la Nación y participó en los campeonatos de la Unión Argentina de Rugby (UAR) en tercera división de ascenso, ocupando el puesto de siempre: pilar. En 1936, a causa de lesiones, no pudo integrar el equipo para el partido que definía el ascenso a la segunda división. De todos modos, pudo festejar el triunfo como espectador. Sus continuas lesiones lo obligaron a abandonar la práctica activa del deporte y pronto comenzó su actuación en la dirigencia del rugby. Colaboró con las distintas subcomisiones de rugby en Banco Nación y fue nombrado delegado ante la UAR. En 1945, cuestiones políticas provocaron la disolución del equipo de rugby del club y los jugadores emigraron a otros clubes. Junto a un grupo de amantes del rugby, encabezados por su amigo Santiago Leveratto, decidieron reiniciar las actividades en este deporte en 1950, con un objetivo en común: defender los principios de amistad, camaradería, diversión y respeto que guían el espíritu del rugby.

En 1952, pasó a ser presidente de la subcomisión, puesto que ocupó durante cuarenta y cinco años. Por su incansable dedicación, Banco Nación lo honró con el título de socio honorario en 1965. Fue el primero en recibir esa distinción. Su gestión como dirigente tuvo su máximo fruto cuando en 1971 Banco Nación consiguió el ascenso a primera división de la UAR. El club también logró el seven de la UAR en 1974, 1984, 1987 y 1988; el campeonato de primera en 1986 y 1989; y el histórico triunfo sobre el seleccionado de Inglaterra en 1990.

Siempre fue colaborador de la UAR. En la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA) se desempeñó como vocal de la comisión de disciplina y tuvo una permanente participación.

Al cumplir cincuenta años como dirigente de Banco, fue nombrado presidente honorario de la subcomisión de rugby. Viajó a Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica y a países sudamericanos como Uruguay y Chile como acompañante de varias delegaciones de rugbiers.

Tanto el predio de Benavidez, como el de Olivares, llevaron su nombre para homenajearlo, ya que fue una piedra fundamental para el rugby de nuestro club.